Joseph Nicéphore Niépce consiguió obtener las primeras imágenes fotográficas hacia el año 1824. Vista desde la ventana en Le Gras, tomada en junio de 1826 desde la ventana de su casa, es la primera fotografía de la historia que se conserva. El científico francés, considerado el padre de la fotografía, logró estas imágenes mediante el método que denominó heliografía, que consistía en exponer una placa de peltre (una aleación de cinc, plomo y estaño) recubierta de betún de Judea en una cámara oscura con tiempos de exposición de hasta ocho horas.

Vista desde la ventana en Le Gras
Vista desde la ventana en Le Gras

Tras la muerte de Niépce, Louis Daguerre siguió investigando la captura de fotografías e inventó, en 1838, el daguerrotipo. De hecho, el Día Mundial de la Fotografía se celebra el 19 de agosto, ya que fue el día que el primer divulgador de la fotografía presentó ante la Academia de Ciencia de Francia el daguerrotipo en 1839. El daguerrotipo fue el primer procedimiento que comprendió una etapa de relevado. Este sistema perfeccionado a partir de la heliografía de Niépce usaba placas de cobre revestidas de yoduro de plata (AgI) en lugar de las placas recubiertas de peltre para producir imágenes positivas directas. Las placas eran expuestas en la cámara oscura y luego reveladas con vapores de mercurio. Finalmente, el fijado era obtenido por inmersión en agua con una solución de sal común. Esta técnica redujo drásticamente el tiempo de exposición, ya que no pasaba de los 30 minutos.

Lejos quedan esas primeras fotografías y métodos fotográficos. Aunque actualmente existe un movimiento impulsado por fotógrafos aficionados y profesionales que reivindica el material fotoquímico, la realidad es que vivimos en la época de la fotografía digital. La cámara del smartphone se ha convertido en la última revolución de la fotografía.  Accesibles para la mayoría de las personas y cada vez de mejor calidad, los dispositivos móviles están empezando a sustituir a las cámaras de siempre, especialmente porque se pueden llevar a todas partes en el bolsillo, por lo que se ha democratizado el mundo de la fotografía.

Calles de tokio en la noche
Calle de tokio en la noche, Jun Yamamoto

Vivimos en una época de la historia en la que se hacen millones de fotos digitales cada segundo. Sin embargo, en este momento histórico en el que se hacen más fotografías que nunca, solo un pequeño porcentaje de ellas acaban imprimiéndose. La mayoría se amontan en discos duros y servicios en la nube, mientras que otras sólo se comparten en redes sociales, pero raramente se conservan en un soporte físico. Aunque el papel no es el medio de referencia para guardar fotos, la impresión física sigue teniendo un gran valor. Además, nunca ha habido un mejor momento para imprimir que ahora, ya que existen sitios que ofrecen el revelado de fotos online sin moverte de casa, incluso permiten poner fotos en productos como cojines o tazas. Unos productos con fotos únicas que se convierten en los mejores regalos para hombres y mujeres en la actualidad.

La magia de revivir los momentos

Las fotografías nos hacen recuperar el recuerdo del momento vivido y nos trasladan a ese momento. De esta forma, podemos decir que las fotografías son una buena herramienta para rememorar experiencias y viejos recuerdos. A diferencia del formato digital, el valor de los recuerdos en papel siempre será más perdurable. Mientras que las imágenes digitales pueden borrarse por error, las fotos impresas son más difíciles de perder. Además, las fotos impresas crean un mayor vínculo con esos recuerdos que se quieren recuperar, ya que el tacto del papel transmite mayores sensaciones que la simple visualización de las imágenes en una pantalla. Al fin y al cabo, la foto impresa siempre se ha asociado a una visualización más pausada y que invita a reflexionar sobre las emociones que transmite la imagen.

Hoy en día, estamos acostumbrados a ver nuestras fotografías en pantallas, ya sea la del smartphone, ordenador o tablet. Sin embargo, las fotos impresas transmiten unas sensaciones más intensas que en una pantalla, ya que se pueden apreciar mejor diferentes elementos como las texturas, las tonalidades o el contraste. De esta forma, se puede conseguir una mirada más profunda a los detalles de las fotografías. Todo ello con papeles de gran calidad con los que se pueden obtener copias únicas.

iphone award 2014
Foto ganadora de los iPhone awards

Tradicionalmente, se ha pensado que el coste de la impresión de fotografías es elevado, por ello muchas personas prefieren seguir almacenándolas en discos duros o en servicios en la nube. Sin embargo, el mundo digital ofrece diferentes opciones para revelar fotos online desde el smartphone u ordenador a un precio muy económico. De esta forma, el precio ya no es una excusa para imprimir fotos en papel y que tus experiencias estén siempre contigo. Además, las fotos impresas suponen una oportunidad única de escapar del universo digital, ya que la sensación de mantener una impresión en las manos no se puede explicar con palabras.

La propiedad intelectual y derechos de las obras/imagenes mostradas en este artículo de oldskull.net, corresponden íntegramente al autor citado en esta misma entrada.

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