István Kerekes es un fotógrafo húngaro especializado en retratos y en  fotografía de naturaleza. Reconoce que le apasionan los rostros humanos, poder mostrar sus almas, los sentimientos y la personalidad de la gente común. Se apropia de la cita de William Albert Allard que dice: «Un buen retrato trata sobre los ojos, la mirada, ya que el alma humana se refleja en ellos de la forma más pura«.