¿Recordáis las 24 fotografías que compartimos hace algún tiempo, tomadas durante la construcción del emblemático Empire State Building? Hoy, para deleite de nuestros seguidores, complementamos esa publicación con más imágenes redescubiertas de esa época dorada.
Estas nuevas fotografías nos transportan a la década de 1930, a un tiempo en el que se estaba erigiendo la joya arquitectónica de Nueva York. Las imágenes muestran a trabajadores en plena labor, suspendidos en el aire mientras colocan ladrillo tras ladrillo. También podemos apreciar a los famosos limpiacristales del edificio, quienes desafían la altura con una valentía encomiable. Y, por supuesto, no podían faltar las impactantes vistas desde el mirador durante su inauguración.
La historia del Empire State Building es tan curiosa como impresionante. Inicialmente destinado a albergar grandes oficinas, su construcción se inició en 1929 y finalizó en 1931, un tiempo récord para un proyecto de tal magnitud. Sin embargo, su inauguración coincidió con La Gran Depresión, lo que resultó en que la mayoría de las oficinas quedaran sin alquilar. La ironía de la situación llevó a muchos a apodar al edificio como “Empty State Building” (Edificio Estado Vacío).
Pese a este comienzo titubeante, el rascacielos no tardó en convertirse en un ícono de la ciudad de Nueva York. No fue hasta 1950 cuando el edificio comenzó a ser rentable, demostrando que incluso las grandes obras de arte y diseño pueden necesitar tiempo para encontrar su lugar en el mundo.
Meta Quest 3
Meta Quest 3Así que hoy, os invitamos a disfrutar de estas grandes imágenes históricas. Cada una de ellas cuenta una historia, cada una de ellas es un pedazo de la historia de Nueva York y de la arquitectura mundial. Al observarlas, no solo apreciamos la majestuosidad del Empire State Building, sino también el esfuerzo y la dedicación de aquellos que lo hicieron posible.
En cada fotografía, vemos la audacia de los trabajadores que desafiaron la altura y el peligro para construir este coloso de acero y cristal. Vemos las oficinas vacías, un recordatorio de que incluso los proyectos más grandiosos pueden enfrentar obstáculos. Pero también vemos el triunfo final, la majestuosidad del Empire State Building que se alza sobre la ciudad de Nueva York, un testimonio de la resiliencia y la visión de sus creadores.