Escultura

Objetos cotidianos convertidos en esculturas distorsionadas por Fabian Oefner

Fabian Oefner crea momentos y espacios ficticios que parecen y se sienten absolutamente reales, pero que no lo son, lo hace a través de su escultura de objetos cotidianos, diseccionados.

Su nueva serie de esculturas se basa en el famoso principio de incertidumbre de Werner Heisenberg, una teoría que establece que no se pueden medir simultáneamente dos parámetros distintos de una partícula, se puede determinar un parámetro e ignorar el otro o viceversa, pero nunca se puede saber todo a la vez.

Oefner tomó esta idea del mundo de la física y creó su equivalente en el arte, dando como resultado estas esculturas hechas con objetos cotidianos diferentes: zapatos, un reloj, una grabadora y una cámara de fotos.

El artista los llenó de resina y los cortó meticulosamente en partes individuales, los reorganizó y construyó una nueva versión distorsionada del objeto, que permite ver su funcionamiento interno.

Estas nuevas formas tienen un efecto particular; cuando se ven a la distancia, se identificar fácilmente la figura, pero de cerca, la forma del objeto empieza a distorsionarse y a desaparece por completo. Como observador, no se puede ver el objeto en su conjunto y su funcionamiento interno simultáneamente. Cuanto más precisa sea una visión, menos clara será la otra.

Os dejamos el (Instagram) y la (web) de Fabian Oefner para que podáis seguir su extraña y fascinante obra.

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