La historia y trabajo de Vivian Maier ha sido descubierta gracias a John Maloof que sin querer compró unos negativos en una subasta. Esos negativos de un/una autor/a desconocido estaban siendo vendidos como pagos retrasados de una fianza de alquiler.
John Maloof propietario de más de 30.000 imágenes comenzó su investigación de el creador/a de estas fotografías y su pasión por el/la. Se compró la misma cámara de la fotógrafa y recorrió las mismas calles de Chicago. Encontró el nombre de la fotógrafa, Vivian Maier, escrito con lápiz en uno de los sobres que contenían los negativos. Buscando en Internet se encontró con la esquela de Maier que había muerto sólo pocos días antes sin nunca revelar su historia o la razón de esas imágenes que nunca tuvieran público.
Las fotografías de Maier son sencillas y humanas, en las que captura momentos de intimidad en la ciudad de Chicago de los años 50 – 60. No sólo se trata de un valioso documento sobre la ciudad de Chicago, y los viajes que Mair hizo en su vida sino el descubrimiento de una gran fotógrafa.







